El pregón es un género nacido en el marco urbano cubano de manos de los vendedores ambulantes quienes la utilizaron para ofrecer sus mercancías. Poco después de la aceptación del pregón como una expresión musical de los cubanos, muchos compositores de música popular, adaptaron el pregón a sus composiciones, creando canciones universalmente conocidas como El Manisero de Moisés Símons, Frutas del Caney de Félix Cañét, y el botellero, de Gilberto Valdez, entre otros.