Buena Vista Social Club, era una sociedad habanera para personas de raza negra muy famosa en las primeras décadas del siglo XX en la hermosa geografía Cybana, a la cual le dedicaron dos piezas musicales Arsenio Rodríguez le escribió (Buena Vista en guaguancó) e Israel López "Cachao" hizo lo propio con (Club Social Buena Vista). Inspirado en ese título, el músico también Cubano Juan de Marcos González conformó una orquesta llamada Afro Cuban All Stars y grabó tres discos, uno de ellos titulado Buena Vista Social Club que partiría la historia en dos.
El trabajo Buena Vista Social Club, se constituyó en la llama que estalló y logró un Grammy en la categoría de música tradicional en 1998. Además fue un triunfo que sirvió para que el éxito de la música cubana se regara como pólvora e impulsara el renacimiento del son y la trova tradicional de fin del milenio, como uno de los fenómenos más destacados del siglo. El famoso salón cubano Club Social Buena Vista, existió en la isla ante los cambios sociales operados en 1959 en Cuba, de allí surgió el nombre para el proyecto musical cubano más importante de los últimos tiempos.
En 1939 (cuando se inaugura el salón CLUB SOCIAL BUENAVISTA) se traslada hacia el antiguo barrio de Alturas de Almendares. Su sede era una residencia de unos 15 metros de largo por 20 metros de ancho, con un patio de unos 10 metros de largo por 15 de ancho. Se bailaba tanto en la sala como en el patio. La orquesta se instalaba en la sala, donde bailaban los asociados, y, en el patio se colocaban dos cantinas de cervezas Polar y Tropical. El nombre de éste famoso salón de baile, se Utilizó para denominar el colectivo de estrellas que difundieron el son en los mas recientes tiempos.
El Club Social Buena Vista en Cuba ofrecía bailes muy populares; algunos salones más aristocráticos contrataban orquestas más refinadas. Por el Buena Vista... pasaba el tranvía y cerca se encontraba el Crucero de la Playa, en las calles 31 y 42. La avenida 31 contaba con 12 pistas, extremadamente anchas para aquellos tiempos. Parte de ellas se llenaban de público que desde la calle disfrutaba el baile. Muchos eran blancos que no podían entrar en una época en la que las diferencias raciales eran muy marcadas y el racismo cobraba una vigencia contraria
En 1995, el director de los grupos Sierra Maestra y Afro Cuban All Stars, Juan de Marcos González viaja a Londres con el fin de promover el disco Dundumbanza. Conversa allí con el presidente de la World Music, Nick Gold, le propone la idea de producir un disco con un “vente tú” (una selección All Stars de la vieja guardia) de algunos músicos consagrados y algo olvidados con los que pretende rescatar el sonido de las grandes Big bands de jazz afrolatino como Machito y los afrocubans. Dicho proyecto desembocó en el famoso BUENA VISTA SOCIAL CLUB.
El destacado músico cubano Juan de Marcos Gonzalez, organizó en La Habana una orquesta denominada: la Afro Cuban All Stars. Entre algunas de las muchas figuras se encontraban Compay Segundo, Ibrahim Ferrer, Omara Portuondo, Manuel Licea (Puntillita), José Antonio (Maceo), Pío Leyva, Raúl Planas. Músicos de la talla del Guajiro Mirabal, Javier Zalba, Orlando López (Cachaíto), Rubén González y Miguel Angá Díaz. Se graban en 1996 tres discos, entre ellos Buena Vista Social Club y A toda Cuba le gusta. Ambos resultaron nominados a los Premio Grammy destacándose la excelente calidad musical de cada uno de los integrantes en los diferentes trabajos.
El disco ‘A Toda Cuba Le Gusta’ de Juan de Marcos Gonzalez se alzó con el Grammy 1998 en la categoría de música tradicional. Así Comienza discogràficamente la leyenda, del Proyecto Buena Vista. Posteriormente le sigue el documental Buena Vista Social Club, de Win Wenders y también sus discos empiezan a escalar el TOP de la revista Billboard, en Estados Unidos. Así las cosas y con tan buen ambiente, visitan La Habana fotógrafos, cineastas, periodistas, guionistas, investigadores, cronistas, musicólogos, todos los interesados en la música cubana. Cuba vuelve a ponerse en el mapa musical mundial gracias a Juan de Marcos a Win Wenders y especialmente a los muchachos del Buena Vista Social Club.
El éxito del fenómeno Buena Vista Social Club es hoy día innegable. La gira de los músicos presentes en el álbum por todo el mundo lo atestigua muy bien. La música cubana no sólo seduce, sino que también fascina. De hecho la película añade al álbum ciertas imágenes imprescindibles y nos permite ver que la música cubana, en su país de origen, se mueve como pez en el agua. La música de la isla tiende a difundirse hacia el exterior, pero su fuente de vida permanece en Cuba. La verdad es que parece existir entre Cuba y su música una real historia de amor que propios y extraños reconocen y disfrutan en cada paso por la isla.
“Buena Vista Social Club abrió las puertas a la música cubana en el mundo; llegó a todos los rincones gracias a la agrupación. Aquel colectivo de músicos, Ibrahim Ferrer, Rubén González, Compay Segundo (ya fallecidos), Eliades Ochoa y Omara Portuondo, la mayoría estrellas de antaño en Cuba, fueron reunidos por Ry Cooder, en buena medida gracias a la asesoría de Juan de Marcos González, para grabar en estudio. Mucho se ha dicho sobre que estos músicos estaban “en el olvido”, lo cierto es que lograron que el mundo entero volviera sus ojos a Cuba y a su música y lo mejor que las nuevas generaciones los conocieran.
Buena Vista Social Club reunió grandes leyendas de la música cubana. Tras reclutar a los largamente olvidados Ibrahim Ferrer el cantante, a Compay Segundo y Eliades Ochoa guitarristas y cantantes, y al pianista Rubén Gonzalez, Ry Cooder entró en los estudios Egrem de La Habana para grabar el álbum Buena Vista Social Club. Este disco obtuvo un éxito comercial y un Grammy convirtiéndose la obra en la más vendida de la larga carrera de Cooder. En 1998 volvió a La Habana con su hijo Joaquim quien es percusionista, para grabar un CD solista con Ibrahim Ferrer; las sesiones fueron capturadas en la película del director Wim Wenders, quien también documentó las taquilleras actuaciones en vivo del Buena Vista Social Club en Ámsterdam y Nueva York.