La Salsa como expresión musical y social fue atacada desde muchos flancos tanto musicales como sociales. Sus detractores alegaban que "era música cubana vieja y poco innovadora", "era música de barrio de mala muerte", "era música sin contenido y simplista" y mil frases más, que está de más citar en este momento. Ataques similares sufrieron en su origen otros géneros de la música popular como el Tango, el Jazz y el Rock, pero luego se convirtieron en expresiones musicales dignas de investigación. La Salsa es la expresión musical latina por excelencia. La salsa con su marcada influencia de la música cubana y sus distintos géneros musicales vivió un período decisivo de creación que va de fines de la década del 60 hasta el 1975 y que se conoce como el Boom Salsero.
Al momento del descubrimiento de América, España era un país de carácter multiétnico debido a las dominaciones romanas, visigodas y musulmanas que sufrió. Los españoles aportan a la música cubana y caribeña la estructura melódica, los instrumentos de cuerda pulsada y las formas literarias tanto escritas como orales, entre las cuales se destaca la décima, fundamental en la composición e improvisación. Algunas músicas entraron en Cuba como propias de los conquistadores y de la clase dominante, otras como las de los esclavos y de la clase dominada. Por eso sus manifestaciones han sido muy variables, según las peripecias sufridas por la estructura económica, social y política del pueblo cubano.
El sistema esclavista en Cuba le permitió a los africanos conservar sus costumbres, tradiciones y modos de vida, principalmente sus toques de tambores y sus cantos religiosos o profanos. Además, les proveyó la organización social de ayuda conocida como Cabildos. Las tribus africanas aportan el ritmo, la creación de tambores y otros instrumentos percusivos, así como la estructura de cantos basados en la alternancia entre un cantante solista y un coro. La fusión de las diferentes culturas africanas con los elementos de las culturas hispánicas, dio inicio a un complejo proceso de transculturación al cual con el tiempo, se le añadieron elementos de otras culturas de posteriores migraciones
Raíz musical directa de la salsa es el son. El origen del Son se ubica en la región oriental de la isla cubana principalmente en Santiago y en la cordillera montañosa de Sierra Maestra. También se menciona la provincia de Guantánamo y se asocia con las fiestas Changüí que allí se celebraban. Este género musical surge a fines del siglo XIX como parte de la forjación de la nacionalidad cubana. El Son se empezó a popularizar en los carnavales de Santiago para 1892 por un interprete llamado Nené Manfugás, éste ejecutaba un instrumento rústico de tres cuerdas doble y una caja de madera llamado Tres, el cual se convertiría en el símbolo del Son hasta el día de hoy.
El son como raíz de lo que hoy conocemos como Salsa, se propagó en 1909 por todo el territorio cubano gracias, en parte, a la resolución que creaba el ejército permanente y disponía que todo soldado reclutado se trasladaría a otra provincia con el propósito de sacarlo de su medio social. Los Cuartetos de Son que provienen de las zonas rurales dominan el marco musical de la ciudad y, en la década del 20, se transforman en Sextetos. Por ejemplo El sexteto Habanero fundado en el 1920, tuvo su antecedente en el cuarteto Oriental. En 1927 con la integración de una trompeta se convirtió en Septeto, aunque mantuvo el nombre de sexteto Habanero, así dio origen y definió este formato instrumental sonero.
En el año 1937 se funda la orquesta de Arcaño y sus Maravillas y en 1938, gracias al talento creativo de los hermanos Orestes e Israel López, se da vida a una nueva variante del Danzón y la música cubana llamada el Ritmo Nuevo o Danzón Mambo. La orquesta de Arcaño agregó en la parte final del Danzón un Montuno con motivos sincopados en las cuerdas, el piano y el bajo. Además incorporó la tumbadora (instrumento marginado durante la década del 30 en la música cubana y reincorporado a principio de los 40) en la parte donde no intervienen las pailas, Con esto la Charanga de Arcaño enriqueció el ritmo y el sonido de las Charangas y le da un nuevo giro al Danzón y la música cubana de fines del 30 y principios del 40.
En la década del 40 el Danzón con sus variantes y las Charangas estuvieron en plena lucha musical con el Son y los Conjuntos por la supremacía del mundo musical cubano, pero cedieron terreno frente a estos últimos debido su trabajo innovador y de honda raíz popular. Los Conjuntos más populares fueron el Conjunto Casino, el Conjunto de Arsenio y la Sonora Matancera. En1952 las Charangas vuelven a tomar el liderato en el fervor del público, con el surgimiento del Cha-Cha-Chá. Este se deriva del Danzon-Mambo y de la tendencia de los músicos en sus presentaciones a enfatizar el aspecto bailable de este género cubano.
En la década del 50 la agrupación charanguera más importante fue la orquesta Aragón, fundada en el 1939 en Cien Fuegos por Orestes Aragón. La Aragón logró exposición de primera línea en La Habana, gracias en parte al apoyo brindado por Benny Moré quien exigía a los empresarios que la Aragón fuera la Charanga que alternara en sus presentaciones. En esa década la música en Cuba fue dominada por las Big Band Latinas, especialmente por "La Tribu" de Benny Moré, y las Charangas que se convierten en un producto de exportación musical de Cuba hacia la ciudad de Nueva York. En Nueva York las Charangas experimentaron un desarrollo vertiginoso desde mediados de los 50 hasta principios del 60, que trajo importantes y distintivas variantes en el esquema instrumental de las mismas.
La primera Charanga fundada en Nueva York fue la de Gilberto Valdés en 1952. Desde 1953 la proliferación de dichas orquestas en los Estados Unidos se intensifica debido a la popularización del Cha Cha Chá entre el público latinoamericano radicado en Nueva York. Para fines de los 50 las Charangas ya competían de tu a tu, con las "Big Band" de Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez, quienes eran los reyes musicales de la ciudad. Incluso algunas de las primeras grabaciones de Tito Rodríguez para el sello RCA entre los años 1953 y 1954, fueron realizadas con en el formato instrumental de las Charangas y luego al inicio de los 60 lanzó el excelente disco Pachanga y Charanga.
En 1958 el pianista Charlie Palmieri organizó la Charanga Duboney junto al flautista dominicano Johnny Pacheco y al magnifico cantante Vitín Avilés, obteniendo éxito en Nueva York. Al siguiente año debido a discrepancias en el enfoque musical de la Duboney, Pacheco organizó su propia Charanga con la que triunfó plenamente y registró ventas de discos inigualables en el circuito de Nueva York. Para 1959 en Cuba, la Orquesta Sublime le pidió a Eduardo Davidson que compusiera algo nuevo y de impacto musical, éste creó "La Pachanga". A la hora de imprimir el disco y a falta de un nombre, el director musical de la compañía de discos Panart utilizó el mismo nombre del número, posteriormente el ritmo pegó principalmente en Nueva York, y dominó la primera parte de la década del 60.