En 1960, Venezuela hizo su aporte a la música salsera. El 17 de Mayo en la ciudad de Maracaibo nació Amílcar Boscán, un futuro músico que poco a poco iría puliendo sus habilidades. Durante sus estudios de primaria y secundaria, Amílcar fue puliendo sus habilidades musicales. Cuando apenas tenía dieciocho años de edad, Amílcar fue reclutado por una gran orquesta venezolana llamada Guaco, que lo catapultó al estrellato musical.
Considerada una de las voces más limpias en el género salsero del Mundo, en 1979 Amílcar Boscán se incorporó a la formación de la orquesta venezolana Guaco. Con ésta agrupación Amílcar grabó grandes éxitos como: Pastelero, Cepillao y Un Cigarrito y un Café. Boscán dejó el grupo luego del álbum editado en 1984 para probar suerte como solista en el género salsero, dando paso a Daniel Somaró en 1985 y 1986, en cuya voz se grabaron éxitos como Sentimiento Nacional y La Radio.
Convertido en guitarrista, cantante, percusionista y compositor, Amílcar Boscán aprovechando su retiro de Guaco en 1984 decidió dedicarse de lleno a interpretar salsa de los años setenta. De aquella época quedaron canciones como “Contraste”, “El Caribe en Nueva York” y “Casas muertas”. Éste experimento en la salsa vieja le dejo a Boscán el título de “El poeta de la salsa venezolano”.
Dos años después de su retiro de la orquesta Guaco, en 1984 Amílcar Boscán obtiene su diploma de Abogado de la República, carrera que ha ejercido en paralelo con la música hasta la fecha. Entre 1988 y 1989 se residencia en los Estados Unidos con el objetivo de aprender inglés. Durante su estadía conoce al maestro Willie Colón, con quien grabaría posteriormente “Los olores del amor”, Willie lo convirtió en uno de sus autores preferidos, como muestra: “American color”, “Cayo Condón”, “Talento de televisión” y “Despertares”.
En 1992 Amílcar Boscán conformó la Orquesta Amílcar y Latin Boys, con la cual cosechó éxitos en diferentes países como Estados Unidos, Colombia, Panamá, Perú, Puerto Rico y México, con temas como “Melancolía del domingo”, “Ni chicha ni limonada”, “Respuesta”, “Gitano Amor”, “Meditación”, “Magia blanca, Magia negra”, “¿Por Qué?”, “Mujer de piedra”, “Amor de Guadalajara”, “Apariencias”, “Quinceañera”, “Sevillana” y “Compañera”
Patrón de amor”, “Ámame”, “Melancolía de domingo”, “Apariencias”, “Los Olores del amor”, son temas que están dentro de la galería de clásicos del cantante, compositor, guitarrista, percusionista y abogado Amílcar Boscán. A pesar de haberse separado varios años atrás de Guaco, Amílcar se ha reunido con sus ex compañeros Daniel Somaro y Ricardo Hernández en un grupo llamado Sentimiento Nacional, donde interpreta los temas que hacía con Guaco.
Luego de una breve gira que la orquesta Guaco estuvo presentando en los Estados Unidos, plantearon la posibilidad de organizar un show acerca de su historia musical. La gira de conciertos tendría como sedes el Poliedro y el Fórum de Valencia. Amílcar Boscán estaba en la lista de los músicos invitados para participar en el concierto.
El 18 de Noviembre de 2005 debuta la orquesta Sentimiento Nacional. Esta agrupación reunía a los anteriores integrantes de Guaco. Esta nueva agrupación esta dirigida por Ricardo Hernández, el antiguo director musical de Guaco. Amílcar Boscán, aceptó el reto del reencuentro y con su nueva agrupación hízo una producción musical de 13 temas, en donde Amílcar participó además como arreglista de uno de ellos. “Sentimiento Nacional”, interpreta a parte de su nuevo repertorio, los éxitos que les dieron reconocimiento en los años 80.
El 17 de Agosto de 2006, “el malo de la salsa”, Willie Colón, ofreció un concierto en Venezuela, como despedida de su vida artística. Durante su presentación Colón honro la labor de Amílcar Boscán, diciendo que su ingenio en la composición lo había puesto en un sitial privilegiado en la salsa venezolana. Como homenaje a Boscán, Willie Colón cantó una de las canciones que Amílcar había compuesto para él y animó al público para que aplaudieran a su compatriota.
A pesar de que Amílcar alcanzó el reconocimiento de grandes figuras de la salsa, como Willie Colón, su éxito no fue igual de duradero. Con un amplio repertorio musical, Amílcar ha preferido mantenerse fiel a la música tradicional venezolana, antes de seguir incursionando de lleno en la salsa. Sin embrago, el “Poeta de la Salsa Venezolana”, trata de mantenerse vigente en este género aportando composiciones y apoyando a diferentes artistas consus arreglos musicales.