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| MARVIN SANTIAGO |
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Laz92.com (09/Oct/2007): La salsa ha tenido diferentes músicos que han influenciado gratamente al género. Dentro de ese gran firmamento de estrellas se encuentra Marvin Santiago, mejor conocido como “El Sonero del pueblo”. Este increíble músico nació en la ciudad de Santurce, donde muchos de los gestores de la salsa dieron sus primeros pasos, un 26 de Diciembre de 1947. Marvin supo sobreponerse a las adversidades y labrarse un nombre en la música con talento y buen soneo. Marvin vivió en Santurce gran parte de su vida y posteriormente se mudó al barrio residencial público Nemesio Canales donde residió por 24 años.
Marvin Santiago explotó su vena artística desde muy niño. A los cinco años de edad, cantaba rancheras en las diferentes actividades que se celebraban en su plantel escolar. Cuando terminó el colegio Marvin ingresó a trabajar en la cafetería de un periódico de la época, llamado “El Mundo”. Allí, sus tareas diurnas eran alternadas con su trabajo nocturno con la orquesta de Roberto Valdés. Poco después el conguero boricua Celso Clemente, quien ya conocía el talento de Marvin, lo recomendó al compositor puertorriqueño Tite Curet Alonso. Este le mencionó su nombre a Rafael Cortijo y así se hicieron los arreglos para que el joven participara en una audición.
En 1969, Cortijo y su Combo se encontraban sin cantante principal pues Ismael Rivera se había ido para Nueva York y Azuquita también había abandonado el grupo. Por tal razón el Maestro estaba en búsqueda de un nuevo vocalista. Durante una audición Marvin le cantó el tema “El dominó” a Cortijo, quien no se resistió a la voz de Marvin y lo contrató como vocalista. Con la aprobación de Cortijo le vino una tarea muy difícil a Marvin, aprenderse todas las canciones. Esta labor le tomo tan solo una semana. En ese mismo año Marvin grabó su primer disco. Ya con la grabación de su primer trabajo y el repertorio dominado, Marvin viajó al lado de Cortijo y el combo a Santo Domingo y Nueva York en donde realizaron varios espectáculos.
Durante una de las tantas giras que realizó con Cortijo por Los Estados Unidos, Marvin decidió permanecer en la ciudad de Chicago por otros tres años, separándose así de Cortijo. Cuando regresó Puerto Rico se mantuvo inactivo por un tiempo hasta que Roberto Angleró le brindó la oportunidad de trabajar en varios proyectos, incluyendo la grabación de un disco con la casa disquera Gema. Ya entrada la década de 1970 Bobby Valentín reclutó a Marvin como cantante de su orquesta. En esta agrupación Santiago se mantuvo por ocho años. Bajo el ala de Valentín, Marvin inmortalizó temas como “Papel de payaso”, “Soy boricua”, “El alacrán”, “Guaraguao”, “Bella mujer”, “Zafa diablo” y “Préstame tu caballo”.
Lamentablemente durante la misma época en la que inició su carrera con Bobby Valentín, Marvin se sumía lentamente en una adicción a las sustancias controladas. Su desaforado gusto por los medicamentos prescritos provocó la separación entre Valentín y Santiago. Cuando Marvin se separó de Bobby, quedó desprotegido tanto musical como personalmente. Fue entonces cuando en 1979 Santiago conoció a Jorge Millet quien le dio la mano en el momento que más lo necesitaba. Juntos grabaron el tema “La jicotea”, composición de Marvin Santiago que rápidamente se convirtió en un éxito.
La tranquilidad que creía lograr al lado de Jorge Millet no le duró mucho y a tan solo un año de haber grabado “La jicotea” fue encarcelado. Justo a las 7:00 de la noche del 22 de septiembre de 1980, tras ser declarado convicto de posesión y trasiego de drogas, fue sentenciado a diez años de prisión, sin embrago su condena se redujo considerablemente por su buena conducta, hecho que jocosamente, le atribuía a haberse enviciado con otra droga más poderosa que la heroína: la “Cristomicina”. A pesar de la sentencia, las autoridades le permitieron salir para cumplir con sus actividades artísticas.
Una de las presentaciones que Marvin realizó aun estando en prisión fue la del 15 de junio de 1985 en el Teatro Tapia de San Juan y a la que tituló “Desde adentro”. En el espectáculo el artista realizó una representación de su vida en la que intercaló éxitos musicales como “Fuego a la jicotea”, “La picúa”, “Pa' dentro”, “Nostalgia”, “La libertad”, “auditorio azul”, “La guagüita”, “El hombre increíble”, entre otras. Su reclusión no frenó su imparable estela de éxitos. Y en 1981 se convirtió en el primer cantante solista en realizar una producción discográfica encontrándose en prisión: Adentro / En vivo desde la Cárcel Regional de Bayamón”, fue el disco que Marvin grabó y del cual se desprendió la canción “Auditorio azul”, que hacía referencia al color de los uniformes de los reclusos.
En 1992, su antiguo líder y mentor, Bobby Valentín, volvió a reclamarlo para la grabación del álbum “Donde lo dejamos”. Esta reunión volvería a repetirse en el disco “35 aniversario”, editado una década más tarde en 2002. Mientras tanto, en 1995 realizó la producción independiente “El epílogo de Toño Bicicleta” y, en el 2001, fue invitado a la conmemoración del “40 aniversario”, de la orquesta de Tommy Olivencia. El viernes 12 de marzo de 2004, Marvin Santiago fue objeto de un gran y emotivo homenaje en el Anfiteatro Tito Puente, dentro del marco del espectáculo “Tributo al Sonero del Pueblo”, al que se unieron los cantantes Andy Montañez, Oscar D’León, Domingo Quiñones, Luisito Carrión, Wichy Camacho, Henry Santiago y Victoria Sanabria.
El fallecimiento de Marvin Santiago, acontecido el miércoles 6 de octubre de 2004 en el Hospital San Pablo, en Bayamón, como culminación al padecimiento diabético que lo atormentó durante más de una década y que le provocó la pérdida de su pierna derecha en 1996. Su muerte consternó al mundo de la salsa, aunque su fanaticada era consciente de que su partida no estaba muy lejana, pues la salud de Marvin se había deteriorado de manera considerable en los últimos años. Su enfermedad, incluso, ya le había afectado la visión. Pero, este titán de la rumba y el bembé permaneció activo casi hasta el final de sus días. Con frecuencia aparecía en eventos multitudinarios y programas televisivos.
Luego de recibir los tributos póstumos de rigor en la Escuela de Bellas Artes de Bayamón, «El Sonero del Pueblo» fue sepultado el sábado 9 de octubre de 2004 en el Cementerio Municipal de Lomas Verdes. Su gran aporte a la salsa, así como la gracia que derrochaba en cada una de sus presentaciones, le merecieron la categoría de inmortal en la memoria colectiva de sus compatriotas y de todos los amantes de la salsa. Marvin Santiago hizo honor al título de «El Sonero del Pueblo». Su timbre vocal áspero, unido a su admirable sentido rítmico, a su jocosidad e ingenio en las improvisaciones, lo posicionaron como un maestro para generaciones futuras de salseros, quienes siempre lo catalogarían como único en su clase. Frases y expresiones como “guayacol con uña rayá”, “Bayamóntate en mi salsa”, “Barranquítate”, “¡Oficial!”, “Vegabájate”, las cuales intercalaba en sus interpretaciones, eran sellos que lo identificaban en todos los escenarios.
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