La Z Medellín
La Z Cali
La X Bogotá
La X Medellín
Todelar Cadena
Básica
LA SONORA MATANCERA
Laz92.com (30/Jul/2007): Considerada por el libro Guiness de los Records como la banda con más tiempo en actividad, la Sonora Matancera nació el sábado 12 de enero de 1924, bajo el nombre de LA TUNA LIBERAL. La agrupación se organizó en la ciudad de Matanzas, Cuba. Uno de los músicos fundadores fue Pablo Vásquez Govín. Los demás invitados fueron: Manuel Sánchez Jimagua, Ismael Goberna, Domingo Medina, Julio Govín, José Manuel Valera y Juan Bautista Llopis. La agrupación comenzó amenizando fiestas, dando serenatas y presentándose en fiestas campesinas. De esta manera pudieron sobrevivir.

Con el retiro de dos integrantes de la agrupación, se gestó un cambio de nombre y dejaron atrás a La Tuna liberal, para convertirse en el Sexteto Soprano, como honor a Caíto, quién tenía un tono vocal asopranado. A los tres años exactos de la fundación del grupo, se avecinó un nuevo cambio de nombre, esta vez se hacían llamar Estudiantina Sonora Matancera. Pero el cambio de nombre no fue el movimiento más importante que dieron, La sonora se trasladó a la Habana, donde debían competir con orquestas muy preparadas.

Durante su paso por la Habana, los muchachos de la Estudiantina Sonora Matancera conocen agrupaciones como el Septeto Habanero, Septeto Boloña, Septeto Nacional, Trío Matamoros, Septeto Matancero y Septeto Pinareño. En noviembre de ese año llevan un acetato con sus dos primeras grabaciones a los estudios itinerantes del sello Víctor. A pesar de no haber conseguido un contrato, la Estudiantina no dejó de tocar. Con la llegada de la década del treinta un nuevo cambio de nombre se avecinó, omitieron la palabra Estudiantina y se comenzaron a llamar simplemente La Sonora Matancera.

Ya con un nuevo nombre y con el furor de la radio, La Sonora comenzó a presentarse en vivo en la emisora El Progreso Cubano, más tarde llamada Radio Progreso. Entre 1932 y 1948, se produce un fuerte cambio de nómina que termina definiendo el ritmo que caracterizó a la sonora. Para muchos músicos, los incesantes cambios durante esta época, afectarían el destino de la Sonora, pero ocurrió lo contrario. La Radio difusora, ayudó en parte a que cada vez que se presentaba la salida o el ingreso de un nuevo músico, el proceso de acoplamiento fuera muy corto.



Superados los cambios de nómina, La Sonora disfrutó de un nuevo invento que les abrió aún más las puertas, la televisión. Con la posibilidad de darse a conocer aún más, la Sonora comenzó a grabar con estrellas reconocidas a nivel nacional e internacional. En 1950 Rogelio Martínez, firmó con la empresa norteamericana Seeco, propiedad de Sidney Seegel. Esta sociedad se convirtió en un factor determinante en el éxito internacional de los matanceros, porque esta compañía tenía lazos en casi todos los países americanos. Esta relación duró 15 años, pletóricos de triunfos y suculentas ganancias.

Motivados por los cambios sociopolíticos que se gestaban en Cuba a finales de la década del cincuenta, La Sonora matancera abandona Cuba y se aventura en otras plazas. La presentación en Ciudad de México fue el pretexto para poder salir de la Isla. Después de haber pasado dos años en México, La Sonora se puso de acuerdo para trasladarse a Nueva York, donde se radicarían. En la entrante década del setenta, se presentan nuevos cambios al interior de la Sonora, que trajeron nuevos éxitos musicales y más reconocimientos para los músicos.

Durante su trayectoria y gracias al respaldo de su disquera, La Sonora Matancera, ha recorrido el mundo entero. Presentaciones en España, Francia, Italia, Alemania, Austria, Suecia, Finlandia, Noruega y Japón, entre otros países, atestiguan el éxito de la Sonora Matancera. Durante una presentación en los carnavales de la Isla de Tenerife en 1986 al lado de la guarachera de Cuba Celia Cruz, más de 240.000 personas los aplaudieron. Esta fue una marca difícil de romper para cualquier conjunto de habla española en la música popular.

En junio de 1989, La Sonora matancera celebra con bombos y platillos su aniversario número 65 con actuaciones en el Carnegie Hall y el Central Park de la ciudad de Nueva York. A la celebración asisten 15 de los cantantes que en el pasado hicieron parte de la Sonora. En las presentaciones estuvieron presentes Vicentico Valdés, Celio González, Alberto Beltrán, Nelson Pinedo, Leo Marini, Bobby Capó, Daniel Santos, Celia Cruz, Caíto, Javier y Elpidio Vázquez y su director Rogelio Martínez, entre muchos otros, que perpetuarse en la historia.

En marzo de 1993 La Sonora Matancera realiza sus hasta ahora últimas grabaciones con la voz de Yayo El Indio, incluidas en el disco compacto denominado De nuevo México. Sus últimas giras han sido a Alemania, Italia y Venezuela. En el territorio norteamericano son muy solicitados por las colonias latinas. Nueva York es todavía su sede corporativa. En América surgen sonoras que intentaban copiar a La Sonora Matancera. México, Colombia, Puerto Rico, Nueva York y Venezuela, lanzaron agrupaciones como Coco y en el renacimiento del son y la trova del Buena Vista Social Club, aparecieron en La Habana el Caney, Laíto -hijo y padre-, el Muzo y muchos más, pero ninguna contó con el éxito de la Matancera.

Colombia lideró con un alto número de artistas que se dedicaron a seguir los pasos de La Sonora Matancera. Alquimia, Juan Carlos Coronel, la Sonora Camagüey, la Sonora Antillana y la Sonora Americana. En el 2007, La Sonora Matancera sobrepasa las Bodas de Diamante. Más de mil grabaciones con doce sellos disqueros diferentes, la aparición en ocho películas y visitas en más de 29 países, marcan la carrera de La Sonora Matancera y la posicionan como una de las más importantes y legendarias orquestas latinoamericanas. Sobre la historia de la Sonora se han escrito cuatro libros y la historia no ha terminado aún, la leyenda continúa.
 
« volver